Autorretratos

Me fascinan los autorretratos, son las representaciones más psicológicas que podemos hacer de nosotros mismos. Más incluso que un diario: pero invariablemente no somos objetivos, no podemos serlo, demasiados condicionantes.

Los dibujos son del colegio donde voy a clase de catalán. Llevo tiempo queriendo grabarlos, son los autorretratos de los niños. Casi todos se pintan alegres, sonrientes, llenando todo el espacio de la hoja, se pintan grandes, seguros.

¿Se pintarán igual esos niños cuando sean adultos?

¿Nos pintaríamos nosotros así hoy? ¿Seríamos tan amables con nosotros mismos?

¿Nos haríamos grandes, ocupando toda la hoja o pequeñitos, engullidos por el blanco del folio?

¿Nos dibujaríamos haciendo algo que nos gustase o sólo pensaríamos en representarnos trabajando? Los niños son sólo niños, en cambio nosotros necesitamos ser directora, responsable de, socio, manager…el trabajo estructura nuestra identidad, y también la limita.

No creo que yo me pintase como esos niños (ni tampoco ninguno de los adultos que conozco).

La visión que tenemos los adultos de nosotros mismos es mucho menos amable. El narcisismo público es la mejor seña de lo mal que se trata uno en la intimidad de sus emociones. Salimos en un montón de selfies con sonrisa impostada, pero somos incapaces de reconocernos en un video o en una foto en el que consideramos que «salimos mal».

La propia imagen (cómo nos vemos) es un producto de la sociedad y la cultura en la que vivimos.

La imagen que tenemos de nosotros mismos es construida y a veces nos volvemos esclavos del propio personaje que hemos creado. Algo así a lo que me imagino que les pasa a las instagramers hoy día. Con miles de seguidores, muchas deben sentirse obligadas a hacer más de lo mismo, sacar el tupper de paella en una foto está fuera de toda discusión. Son esclavas de lo que sus seguidores creen que son. Ni siquiera en su red pueden publicar lo que ellas quieren o lo que sienten.

Necesitamos conocernos a nosotros mismos desde otro tipo de ángulos.

Y el arte, esa representación con la que entender la realidad, puede ser un acercamiento muy útil. Entender y aceptar todo eso que no nos gusta, el paso del tiempo, las arrugas, las inseguridades, los defectos… pero también aquello que nos pertenece por derecho, los logros, el camino recorrido, los principios del carácter.

patricia salgado

 

Representar incluso emociones, la euforia, la tristeza, el miedo, la felicidad…

patricia salgado
2016

Hay que ser muy honesto con uno mismo para mirarse en el espejo de un ascensor y también para hacerse una foto sin armaduras. Ramón Cotarelo decía en su clase de cultura política que la mejor forma de entender la obra de un pintor era con sus autorretratos: un atisbo de la psicología del personaje.

¿Qué quería decir Goya aquí? ¿Qué le estaba diciendo al mundo?

goya autorretrato

Y Rembrandt?

 

 

Todas esas fotos metidas en una maleta y olvidadas de una niñera en Chicago, ¿no tendrían ese objetivo? ¿Conocerse mejor a sí misma? Enorme Vivian Maier.

 

 

¿Cómo de distorsionada es la imagen que tenemos de nosotros mismos respecto de la realidad?

¿Cómo podemos utilizar las imágenes para entendernos mejor?

 

Conocer a alguien nuevo en contexto

Internet está lleno de paradojas.

  • Cuando más fácil es estar informado, más desinformados estamos, una era marcada por la posverdad.
  • Podríamos desarrollar una visión más amplia, alimentada de diferentes opiniones, pero la burbuja digital y los algoritmos sólo nos encierran en silos.
  • Podríamos conocer a mucha gente, pero lo cierto es que conocemos (de verdad) a muy poca.

Y aquí va la reflexión. La gente actúa de forma distinta contigo dependiendo del medio y el contexto en el que te haya conocido.

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No voy a entrar en el análisis de porqué tienen éxito, y qué cambios estructurales del sistema social las han hecho posibles. Me gustaría centrar la atención en cómo actuamos con los demás dependiendo de cómo los hayamos conocido.

«Me gusta el amigo de tu amigo»

Tú llegabas a un entorno social nuevo, la facultad, un trabajo, una fiesta…te presentaban a un montón de gente de la que luego no recordabas el nombre. Pero aquel chico alto y desgarbado y muy tímido, intercambiaba contigo un par de frases hablando de música o libros, o cine y te quedabas con su nombre.

Y luego le volvías a ver en clase, en el trabajo, o en otra fiesta de tus colegas, hablabais más y ganaba puntos a medida que decía que le gustaban los Smiths, que tenía toda la discografía de Tricky o Massive Attack y que una de sus pelis de culto era «Días Extraños». Otro día te grababa una cinta o un CD con temas de Alpha y de Lamb, y cuando te querías dar cuenta habían pasado 6 meses y ya erais oficialmente novios. Y todo esto sucedía arropados por una red invisible de contactos y lugares comunes: los amigos de la facultad, los espacios de la univesidad (las clases, la cafetería, el parque donde la gente fumaba porros, jugaba con el Hacky y hablaba de Habermas), el trabajo y los compañeros, etc.

Las relaciones sucedían dentro de un contexto social definido.

Si hacías algo mal había otros que reprocharían tu conducta, si la relación avanzaba el entorno era partícipe de ello. Tus «otros» (amigos, amigas, familiares…) eran parte de todo el proceso:

  • «¿Te fue a buscar en coche?» «Qué majo»
  • «¿Te besó ella?» «Ostia, qué lanzada. Esta chica mola»
  • «Y te dio la mano en el cine?» «Esto es serio!!»

Y ahora?

Ahora. En realidad no hemos cambiado tanto, seguimos compartiendo estas cosas con nuestros colegas. Aunque quizá lo contemos menos emocionados. La vida ya nos ha demostrado que hay que tener los pies en el suelo y no fliparse mucho,  no tenemos 20 años. A partir de los 30 el amor se carga de condicionantes.

 

Pero…y aquí va el quid del post:

Ahora puede ser que esa red de contactos sean en realidad dos redes completamente aisladas. Que no haya espacios ni personas en común. Y esto tiene sus propias consecuencias, y es que esa red compartida que te animaba a tener más paciencia en la relación, te decía desde fuera lo que no terminaba de encajar o facilitaba que hubiera más encuentros con ese chico, antes o después de dejarlo. Ha desaparecido.

…y ahora cabe la posibilidad de que conozcas a alguien, encuentre su propio hueco en tu vida y que después de unos meses se acabe. Y a diferencia de antes que te ibas a volver a ver en el mismo contexto donde te habías conocido (facultad, trabajo, amigos compartidos) puede que esta persona simplemente deje de estar.

Llevo unos días dándole vueltas. ¿Y si ahora que nadie de nuestro círculo va a censurarnos, porque no son parte del contexto de la relación, vamos a actuar de forma distinta? Quizá con menos preocupación por tratar bien a la otra persona, ¿de forma más superficial? ¿Nos sentimos más libres para ser unos gilipollas y tratar mal a la otra persona?

Me preocupa la falta de interés que mostramos cada vez más por las personas que pasan por nuestra vida. Nos volcamos en nuestros colegas, a los que convertimos en nuestra mejor relación de pareja, y mientras «usamos» (perdón por el concepto de usar, pero creo que lo describe muy bien para algunos casos, y conste que he conocido a gente excepcional en la red a la que aprecio) a las personas que conocemos en las apps.

¿Nos estamos deshumanizando en nuestro uso de las apps (para ligar)?

Seres humanos eficientes y el proceso de explorar las propias limitaciones

Hace pocas semanas vi un documental en Filmin sobre los suecos y su forma de ver la felicidad, muy unida a la independencia y la autonomía personal. El documental venía a decir que en realidad, lo que están es muy solos. No tiene desperdicio. Se llama The Swedish theory of love.

En algún momento mencionaron el concepto «ser humano eficiente» y me he quedado con ello dándome vueltas desde entonces.

¿Qué es un ser humano eficiente?

¿Soy yo un ser humano eficiente? Algo así como las preguntas que se hace Leticia Dolera en Requisitos para ser una persona normal. Porque en estos momentos:

  • No tengo hijos
  • Ni pareja
  • Ni mascota
  • Ni hipoteca

Y añado que desde hace un mes, tampoco tengo trabajo y me encuentro en la divertida situación de ponerme con las «Tareas pendientes». Algunas de ellas claves para ser un «Ser humano eficiente» o que por lo menos yo considero básicas. Entonces, si estuviéramos en un bar (porque los bares y las cafeterías son los espacios creativos por antonomasia) y tuviésemos que enumerar aquellas características que determinan un ser humano eficiente, ¿cuáles serían?

Áreas de eficiencia humana

Buscarse la vida – currar-. De momento en standbye mientras me dedico a la exploración del resto de puntos.

Gestionar las emociones. Ya sé que suena moñas, pero mi experiencia me dice que es clave para estar bien, incluso si las circunstancias son duras. Eso es así. Ya sea con libros de autoayuda, coachs, terapeutas o colegas sabios que te dan un consejo en el momento justo. Todos necesitamos aprender cómo gestionar las situaciones difíciles para que no acaben con nosotros.

Aprender bricolaje. Mi vida cambió las Navidades que le pedí a mi madre que me regalase un taladro. Fue ya mudada aquí a Barcelona y viviendo sola. Tenía un montón de cuadros que colgar, y quería aprender cómo hacerlo yo. EMPODERA, el taladro en la mano es una declaración de intenciones en sí mismo. Es hacer un Armstrong: AQUÍ PLANTO BANDERA!! o cuelgo mis cuadros. (La gente que haya vivido en varios países y haya hecho muchas mudanzas me entenderá sin problemas).

Aprender bricolaje

 

Hacer la declaración de la Renta. Reconozco que hay muchos conceptos de esto que sigo sin entender, pero desde hace unos años ya sé presentarla sin problema (sin sufrir y tener que llamar a alguien para entenderla). ¿¿Por qué no enseñan esto en el instituto??

Aprender a cocinar. Hay vida más allá de la bolsa de lechuga Florette y la lata de atún. El día que aprendes a hacer una crema o una sopa, te sientes más en casa; y el día que consigues hacer un arroz por ti misma, deja de ser relevante si los hombres que conoces saben o no cocinar. Ya no les suma ni resta puntos.

ser humano eficiente
…ya no les resta ni les suma puntos.

Lo de cocinar está siendo una de mis actividades principales en esta época de barbecho profesional. Gracias al apoyo de mis amigos Alfonso y Jimena, que son los responsables del blog de Recetas de Rechupete y de los libros que han publicado. Ya he probado a hacer varias recetas, y de momento siguen vivos todos mis conejillos de indias.

Vale, entonces ¿Ya sé cuidar de mi misma? ¿Soy un ser humano eficiente?

Pss, hombre, yo diría que me falta un hervor (uno muy largo) pero estamos en ello. Ya no enveneno a nadie, ni me veo obligada a pagar para que me cuelguen unos cuadros o por hacerme la declaración.

Bricolaje, Emociones, Cocina…

Explorar otras cualidades, otras áreas de creatividad y de desarrollo personal, está siendo clave en estos días que estoy viviendo. Los humanos somos seres complejos, no sólo podemos ser médicos, sociólogos, o abogados, hay mucho más por descubrir. Es el concepto de Mutipotencialidades.

Y esas tareas que nos hacen eficientes, no sólo son válidas para cuidar de nosotros mismos y cuidar de otros, sino que su aprendizaje y experimentación, también empujan nuestra creatividad y ponen las condiciones necesarias para innovar…

Un ser humano no sería eficiente si perdiese su capacidad creativa (no estoy hablando de pintar mandalas ni de ponerme a tejer bufandas de punto) sino de encontrar en cualquier situación la oportunidad de seguir creciendo y aprendiendo; y resolver los retos con los recursos de los que disponemos.

Seguiremos explorando.

 

 

Salir de la caverna (Digital) – El algoritmo de Google y el de Facebook

La razón de que Platón, Sócrates, Santo Tomás, Comte…sigan siendo necesarios es que sus planteamientos no caducan. Sólo cambian de contexto.

Recuperemos lo esencial del Mito de la Caverna de Platón, unos hombres encadenados en una profunda caverna creen que la realidad son unas sombras en la pared. Sólo uno de ellos se cuestiona la realidad como la percibe, e intenta ir más allá, saliendo finalmente de la caverna y enfrentándose a una realidad completamente nueva.

El mito se ha utilizado para explicar la necesidad de conocimiento, de seguir cuestionándose todo para tener más herramientas en un mundo complejo donde la realidad no está hecha de blancos y negros, sino de matices.

Los algoritmos, la nueva caverna

En 2009 Google empezó a personalizar los resultados de búsqueda: localización, historial de búsquedas, historial de navegación y redes sociales fueron los variables que se tendrían en cuenta a partir de ese momento para ofrecer resultados más relevantes a los usuarios.

Lo que significa que un amigo nuestro, buscando lo mismo que nosotros, puede obtener resultados completamente diferentes. Como comenta Eli Pariser en Cuidado con la Burbuja de los Filtros en su charla TED. «No existe un Google estándar» cada persona obtiene sus propios resultados. Google va aprendiendo dónde hacemos clic y conforma los resultados de acuerdo a lo que tiene más probabilidad de ser clicado.

Así por ejemplo, cuando busco «acceso» en Google lo primero que aparece es mi trabajo aceso.com a pesar de ser una palabra genérica. A cualquier otra persona no relacionada con la empresa, le saldría Wikipedia con la definición como primer resultado.

resultados personalizados google

 

Facebook hace lo mismo, analiza con qué contenidos hemos interactuado, qué personas tienen una relación más cercana con nosotros (de acuerdo a la interacción histórica que hemos tenido) y nos sirve los resultados en el feed filtrados. Eso quiere decir que cada vez veremos menos actualizaciones de la gente del Erasmus, a no ser que sigamos manteniendo una relación cercana con ellos. Además veremos más noticias de gente que comparte más gustos con nosotros. Techcrunch nos explica el algoritmo de Facebook.

Es decir que paulatinamente, nos vamos adentrando más y más en una caverna conformada por gente que escucha, vota, come, viste y lee lo mismo que nosotros.

Y un día dejamos de ver las opiniones de nuestros amigos conservadores, o los que comen carne, los escuchan flamenco o ven Gran Hermano. Porque sencillamente los algoritmos entienden que los contenidos que ellos comparten no son tan interesantes para nosotros.

Quedamos atrapados en la lógica (que no la ética o el sentido común) establecido por las máquinas y los algoritmos matemáticos. Esto comporta riesgos a todos los niveles, por muy eficientes que sean los procesos de machine learning de los nuevos algoritmos, siempre esquivan el análisis del contexto ético y los condicionantes morales. Para entenderlo mejor recomiendo el TED de Kevin Slavin, How algorithms shape our world.

Porque, si no estamos expuestos a opiniones distintas a la nuestra, acabamos pensando que tenemos la verdad absoluta.

Las intenciones siempre son buenas

(Aunque no desinterisadas) Segmentación y targetización significan que las marcas nos venden el estilo de vida al que aspiramos, hablan con nuestras palabras y saben exactamente responder a nuestras frustraciones y deseos. CONECTAN = COMPRAMOS.

Este principio se utiliza tanto en compra programática, como en creación de contenidos, como en Cross Selling en los ecommerce. Por ejemplo anunciándonos cosas que compraron otras personas con los mismos gustos que nosotros (hemos pasado de modelos sociodemográficos a modelos Look-a-like)

La intención es darnos un mejor servicio, pero en realidad lo que hacemos es comprar más. Apelan a un principio de psicología social básico: la atracción interpersonal. Esta teoría de psicología social describe qué factores intervienen a la hora de explicar nuestras preferencias de pareja o amigos (o de marcas). En concreto el artículo de Bahns, Pickett and Crandall «Social Ecology of Similarity» Explica que en entornos grandes donde hay mucho que elegir, por ejemplo una gran ciudad, elegimos amigos con gustos similares a los nuestros que refuercen nuestra identidad. Mientras que en pueblos y entornos rurales, donde la disparidad de gustos y personalidades es menor, intentamos buscar aquellas personalidades que nos complementen por ser diferentes a las nuestra.

Citando a Carmen Nieto, Responsable de Investigación Social en El Método Helmer: Según esa premisa, en los sitios «pequeños» los grupos son más diversos y heterogéneos porque hay menos donde elegir, lo que no quiere decir que personas diferentes no puedan ser grandes amigos. Si interpretamos «la red» como un vasto territorio donde elegir amigos o pares, la lógica sería tratar de encontrar a personas que sean similares a nosotros (gustos, ideología, afinidad cultural…) porque la posibilidad para escoger (gran tamaño/gran diversidad) es enorme y la facilidad para acertar (filtros, información disponible en redes) es bastante grande.»

Esto explica también el auge de los influencers, compramos, leemos y votamos lo que ellos nos recomiendan, porque son personas que nos gustan, nos inspiran y comparten nuestros intereses.

Así que

  1. Buscamos a gente con nuestros mismos gustos en la red
  2. Interactuamos más con sus contenidos
  3. Los algoritmos aprenden y nos refuerzan continuamente, mostrándonos contenidos alineados con lo que ya nos gusta, ya votamos, ya comemos y en definitiva con lo que ya somos. Reduciendo nuestras posibilidades de evolución o cambio de pensamiento.

Esto nos entierra en la caverna digital

salir de la caverna digital

 

Etnocentrismo: creencia de que la mayor parte de la sociedad comparte con nosotros los mismos valores, inclinaciones políticas o gustos. Esto explicaría la sorpresa de muchos estadounidenses cuando salió vencedor Trump, o la sorpresa en España cuando el PP volvió a ganar las elecciones.

Sorpresa, porque paulatinamente estamos quedándonos más encerrados dentro de nuestro grupo, y perdemos de vista que hay otras opciones y otros puntos de vista, que en muchos casos son mayoritarios.

¿Cómo salir de la Caverna Digital?

No va a ser fácil en un mundo en el que los buscadores han sustituido a los editores de medios. La única esperanza viene dada por la facilidad para encontrar información (mucha y accesible).

Los usuarios necesitamos ser conscientes de la situación y esforzarnos por buscar medios alternativos a los que consultamos habitualmente. La navegación en ventanas de incógnito puede ayudar, pero es una medida paliativa pobre, el reto es salir de nuestro entorno y ponernos en la piel del otro, pensar diferente, no desechar ningún punto de vista y no tener prejuicios a la hora de leer medios de «la oposición».

Con las marcas tenemos que hacer el mismo ejercicio. Ni Apple es el rey indiscutible, ni Huawei hace malos móviles. Es hora de cuestionarse las creencias del mercado, las creencias políticas y las sociales más que nunca.

DESIGNpedia, manual para idear y prototipar

El ser humano está hecho para crear, para generar ideas nuevas. Nuestras dendritas y los espacios donde se genera la sinapsis conectan conceptos, experiencias sensoriales y recuerdos, algunos reales y otros imaginados.

Estamos hechos para idear y crear esos pensamientos en algo real y tangible: una estrategia, una forma nueva de enfrentarnos a un problema, las notas de una canción, un dispositivo que automatice nuestras tareas…

designpedia manual de ideaciion

 

Algunas profesiones están hábidas de nuevas ideas: diseñadores, profesionales de marketing, ingenieros, etc

Este libro es para todos aquellos que quieran tener una ayuda extra a la hora de generar soluciones y prototipos a partir de sus ideas. Mediante técnicas y métodos de investigación antropológicos y sociólogicos como el shadowing, la observación participante o la entrevista en profundidad se desarrollan dinámicas sencillas pero muy potentes para bajar nuestra idea hacia algo concreto. Una recopilación de recursos para el designthinking. Los responsables son el equipo de Thinkers, expertos en ideación, innovación y prototipado.

Muy recomendable y perfecto para regalar en la oficina.

http://designpedia.info/el-libro/

 

Thinkers Co. » Designpedia tu manual para crear ideas.