Linkedin no es Facebook

linkedin no es facebook

Ayer colgaba esto en Linkedin. Llevaba unos días dándole vueltas al uso de las redes sociales, cómo han evolucionado y qué función real está desempeñando cada una de ellas.

De las 4 importantes según el estudio de la IAB (Facebook, Instagram, Twitter y Linkedin). Linkedin es probablemente la que menos ha evolucionado.

Evolución del uso de las redes

Facebook empezó como una herramienta para conocer a los estudiantes del campus y fue creciendo hasta convertirse en la mayor red social antes conocida. Su objetivo de negocio a largo plazo comparte muchas similitudes con la china WeChat. Un espacio virtual donde se puede mandar dinero a los amigos, compartir fotos, pedir un taxi, comprar… El sueño loco de Zukerberg es probablemente un espacio virtual que nos tenga cautivos (a nosotros y a nuestra tarjeta de crédito) y donde además de interactuar con nuestros pares, nos entretengamos, compremos, realicemos transacciones y estemos muy expuestos a la publicidad.

Twitter empezó como una plataforma de microblogging; pero ha pasado a ser un espacio de difusión de noticias, una segunda pantalla para la interacción con los contenidos de televisión, y una plataforma crítica desde donde activar de forma instantánea los movimientos ciudadanos. A este respecto recomiendo la lectura del especial de La Vanguardia que hizo Manuel Castells con motivo de las Primaveras Árabes.

Instagram arrancó en 2010 como una plataforma de aficionados a la fotografía. Era la respuesta popular a Flickr, que se había ido profesionalizando con los años. Los filtros nos dieron la posibilidad de añadir mayor creatividad a nuestras fotos; en pocos años consiguió que invadiéramos internet de imágenes. Con el tiempo se ha transformado paulatinamente en un espacio de exposición personal y en una herramienta de construcción de la identidad, en un escaparate para las marcas (sobre todo las de lujo y moda) y en una red de microcanales de entretenimiento.

Las últimas funcionalidades de IG le han robado prácticamente todo el público a Snapchat y han empezado su andadura para intentar destronar a Youtube. Hay que recordar que es el único espacio donde el ecosistema Facebook sigue siendo mucho más débil frente al ecosistema de contenidos de Google. Y donde hay contenidos, hay espacios publicitarios.

Linkedin era un repositorio de currículos con un buscador decente; pero ha ido transformando sus funcionalidades para atomizar y crear un espacio profesional virtual: grupos de discusión, noticias, publicaciones…pero siempre muy definido por la dimensión laboral. No olvidemos que el 80% de las páginas existentes o más de la plataforma son currículos, con aptitutes, recomendaciones, descripciones de puesto y cartas de presentación.

Sin embargo, cada vez se van añadiendo más publicaciones de carácter no profesional. Muchas de ellas habituales en otros espacios (sobre todo Facebook). Fotos de la familia, retos deportivos, frases inspiradoras, etc. La pregunta que creo que debemos hacernos como usuarios, es si ese es el uso óptimo que queremos darle.

Cucharas, martillos y otras herramientas

¿Se puede comer sopa con un martillo? Probablemente, y seguro que algún artista contemporáneo ya lo ha hecho en una performance bizarra; la pregunta es, ¿es el martillo la herramienta óptima para comer sopa?

Cuando trabajaba de social media strategist uno de los mensajes que me tocaba más veces trasmitir a las marcas, era la necesidad de que adaptasen su mensaje al contexto y al target. En los principios de Facebook era habitual ver a grandes marcas de B2B abrirse una página y publicar sus noticias corporativas, aunque no fueran en absoluto relevantes (servicios profesionales, empresas de ingeniería, proveedores, etc). La gente quería subir fotos de sus vacaciones, no ver el portfolio de papel higiénico de una fábrica de celulosa.

Con el tiempo, el conocimiento de las redes ha ido creciendo y las marcas tienen una idea más definida y precisa de dónde invertir los esfuerzos de su community manager, y cuáles son los contenidos más adecuados para conectar con sus clientes.

[Desaparecieron los saludos de gatitos los lunes por la mañana hechos por la ferretería del barrio]

Las marcas esto ya lo han aprendido (el espacio adecuado, el mensaje adecuado, el uso concreto…) ¿y los usuarios?

  • ¿Tenemos los usuarios una idea clara de para qué se usa cada red social y la usamos realmente así?
  • ¿Estamos dándole nuevos usos y empujando su transformación hacia otros ámbitos no profesionales?
  • Si usamos todas las redes sociales para lo mismo, ¿seguirá siendo necesario usar varias? ¿No tendrá más sentido utilizar una para todo? De ser así, ¿qué red social actual tendría más papeletas para convertirse en el espacio principal? ¿Tiene Facebook esa aspiración?

Conclusiones

Para investigadores sociales

Para todos los que nos dedicamos a la investigación y al análisis social, Facebook y el resto de redes sociales suponen un campo inagotable de conocimiento y experimentación. Es muy interesante cómo los usuarios se apropian de las plataformas y las hacen suyas empujando su evolución y continua transformación con su uso diario. Internet es un espacio hecho por las personas.

Vale la pena ver hacia dónde irá Linkedin y si al final será conquistado por los contenidos que normalmente se publicaban sólo en Facebook, o si por el contrario Facebook atomizará las funcionalidades profesionales.

Si Facebook ofrece un servicio para colgar los currículos, ¿nos llevaremos nuestra actividad profesional a la misma plataforma donde colgamos las fotos de nuestras fiestas? Será interesante de analizar.

Para usuarios de Linkedin

A todos aquellos que dedicaron su tiempo a comentar mi publicación de Linkedin, gracias. Creo que algunos comentarios han sido muy graciosos, y otros han abierto un debate interesante que invita a la reflexión.

Algunos de los comentarios expresaban que cada uno debe utilizar las redes como quiera.

Y con esto disiento. No caigamos en el relativismo. Hay convenciones sociales de cómo se deben usar los cubiertos en la mesa, igual que hay unas convenciones muy concretas de para qué debe usarse Linkedin. Si uno usa la cuchara para cortar el entrecot, es libre de hacerlo, pero hasta que no sean miles de personas las que la usen así, no podremos hablar de un cambio en el uso de la cuchara o de una nueva tendencia.

Dicho esto, que cada uno coma la sopa como quiera.

Linkedin no es facebook

3 meses

Ecuador del experimento «Sin Redes»; el 20 de junio es la fecha de fin, así que aprovecho este hito para hacer una pequeña reflexión.

Salirse de la red no es nada fácil.

Quizá de Instagram y Twitter sí. Desinstalas y ciao, pero Linkedin y Facebook son mucho más complejos.

Linkedin es un espacio profesional. Más allá del CV y de la búsqueda de empleo, hay mucha información y muchas conversaciones que se articulan en la plataforma. En mi caso gente de mi trabajo o de mi red profesional, me ha pedido expresamente que entrase para añadir a personas, editar mi perfil o poner en contacto a dos conocidos. Lo que ya contesta en parte, la pregunta que debe responder el experimento en junio: ¿Es viable desactivar tu cuenta de Linkedin por completo? La respuesta es un rotundo no. Me temo que estar en Linkedin es necesario dentro del contexto laboral.

Facebook presenta una problemática distinta. Durante mucho tiempo quisieron ser el nuevo Google y el nuevo WordPress y esto ha dejado coletazos. El más importante es que hay muchas asociaciones, grupos y negocios locales, que no tienen un espacio como tal en la web, pero sí una página en Facebook.

Donde más lo sufro es en los conciertos. Barcelona tiene más manga ancha por parte del ayuntamiento para la música en directo (más que Madrid por lo menos) y la mayor parte de las salas sólo tienen una Facebook Page. Ni newsletter, ni blog, ni nada que te permita enterarte de los próximos conciertos si no tienes cuenta en FB. Ejemplos hay muchos, como La Sonora de Gracia, que programa conciertos todas las semanas, pero solo los publica en Facebook.

Resumiendo, en estos 3 meses he tenido que entrar en algunas redes. Ni he publicado ni he mirado qué publicaban mis contactos y esto ha generado que varias personas me preguntasen (preocupadas de verdad) si estaba bien.

Sin redes - 3 meses

Es bonito que la gente piense en ti, y de hecho esto ha provocado más cafés y más cañas con gente a la que hacía tiempo que no veía.

Pero el mejor aprendizaje está siendo personal. El apagar las redes me ha dejado espacio y tiempo para reflexionar hacia dentro y no «desde los otros». Dejar de ver tu vida como un escenario permanente con público virtual, y pasar a entender la realidad desde el equilibrio interior.

Cómo experimento es muy recomendable.