Redes Sociales: Comerciando con Sentimientos

«Hoy me he siento triste»

Varias horas después el balance serán unos 15 comentarios en el muro del Facebook preguntando qué pasa, dando mucho ánimo. Varias menciones en el Twitter y algún que otro mensaje directo.

Mails pocos

Llamadas ninguna.

La alienación de las redes sociales

Las redes Sociales se han ido colando en todas las áreas de nuestras vidas, la profesional, la familiar y personal, eliminado las escasas barreras que quedan ya entre lo privado y lo público.

Lo preocupante es que con esta extensión de la vida pública muchas áreas de lo personal pierden sentido. Parece que la vida digital fuera cada vez más real, pervirtiendo las relaciones sociales en algo deshumanizado y dependiente de una pantalla.

¿Compensa más un tweet publicando nuestro estado de ánimo que unas cañas con los amigos que de verdad se preocupan por cómo estás?

La rapidez de internet ha transformado todo en efímero, las relaciones, nuestra atención por algo o un sentimiento. Gente que te manda el pésame en un tweet y en el siguiente publica su foto en el Parque Warner exultante de alegría.

Me preocupa que el ser humano se sienta reconfortado con tweets y comentarios en lugar de con abrazos. ¿Estamos avanzando a un sociedad de pseudoemociones donde ya nada se siente con intensidad? Dónde tódo está anestesiado por la seguridad que da el teclado?

Ya no sentimos, comerciamos con sentimientos, conformándonos con interacciones digitales en lugar de con calor social.

Mientras la mayoría cada vez personaliza más sus publicaciones en el Facebook, los hay que lo sentimos más extraño y ajeno. Leer que se acaba de morir la abuela de un amigo debajo de la publicación de Coca cola con su concurso vía instagram….

Si estoy triste se me ocurren mejores manera de encontrar consuelo que publicándolo en una red social.