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Del fast-news al «slow information»

2019 ha sido un año lleno de proyectos interesantes para El Viaje de Walker. Curiosamente dos de ellos (un medio de comunicación y una Telco) han compartido una de las preguntas de investigación: ¿Para qué se informa la gente?

¿Para qué utilizamos la información?

Para ser capaces de responder, tuvimos que entrevistar a varios expertos en información y en comunicación, periodistas, dirComs, Youtubers, Podcasters, foreros, trabajadores de medios de comunicación y expertos en distintas ramas tecnológicas cuya función era comunicar. Además de preguntar a muchas personas de edades variadas y ambos sexos sobre cómo se informaban y para qué utilizaban esa información en su día a día.

Complementamos todo el trabajo de campo con la labor de escritorio (desk research) comparando datos de lectura de periódicos, uso de podcast, visionados de Youtube y otros medios digitales, así como varios artículos académicos de psicología social, antropología y ciencias de la comunicación, entre otras disciplinas.

Ambas investigaciones llevaron varios meses de trabajo, y resultaron experiencias transformadoras. En mi caso me ha hecho interesarme especialmente por el fenómeno del podcast en España, y el interés creciente que atraen Youtubers especializados en análisis político, económico e histórico.

El podcast en España, exploración personal.

Había escuchado podcast de RTVE antes, pero siempre porque alguien me había pasado un enlace, no porque yo estuviera suscrita a ningún podcast. Sin embargo el pasado mayo, coincidiendo con el análisis de las investigaciones y con un creciente hastío de Spotify (todas las recomendaciones me parecían lo mismo) decidí desinstalar la app del móvil y pasarme un año escuchando la radio. Instalé Ivoox y más tarde Podcast Addict. La idea inicial era buscar podcast de jazz pero empecé a seguir también podcasts de política, historia, economía y filosofía. Además empecé a incorporar muchos de ellos a mi doctorado como documentación adicional.

Tras unas semanas empecé a comentarlo con amigos. ¿Escuchaban ellos algún podcast? ¿Cuál? ¿Por qué? ¿Qué les aportaba? Los resultados fueron interesantes, mucha gente a mi alrededor eran firmes adictos a podcasts. En la mayoría de los casos a más de uno y no eran los únicos, está siendo todo un fenómeno en España. El siguiente gráfico está sacado de Google Trends y muestra el interés creciente de los españoles sobre el tema.

Interés del tema «podcast» en España desde 2004. Fuente: Google Trends (Podact as topic)

La siguiente pregunta era si España es un caso aislado o es una tendencia general. Los datos dicen que sí, que existe un interés global por este tipo de medio, aunque en España estamos entre los países donde más se consumen:

Fuente: https://www.buzzsprout.com/blog/podcast-statistics

Además de los podcast empecé a seguir a algunos Youtubers. Hasta hace pocos meses sólo estaba suscrita a canales de música como KEXP, NPR o Colors. Pero empecé a consumir más y más contenidos en Youtube de VisualPolitik, Un tío blanco hetero o Fortunata y Jacinta. Todos ellos de análisis político y social. Además he buscado contenidos sueltos sobre Walter Benjamin, Foucault y otros tipos que estoy leyendo. En Youtube hay mucho más que rubius y videos prácticos de «how to…».

Youtube. Usos prácticos del término nación. Fortunata y Jacinta https://www.youtube.com/watch?v=ay3J5jWBYKs

Este tipo de contenidos lleva muchas horas de preparación. Todos los youtubers y podcasters que entrevistamos coincidían en las labores de investigación que tenían que realizar para producir cada pieza. Periódicos en otros idiomas, estudios de organismos oficiales, datos históricos…una búsqueda sólida que permita contrastar la información y garantizar la veracidad de lo presentado. La reputación y credibilidad de su trabajo está en juego, así como sus fuentes de ingresos. Muchos de ellos generan su contenido en plataformas como Patreon o el mismo Ivoox, recibiendo aportaciones de sus mecenas o ingresos de sus suscripciones.

Ninguno de ellos pretende ser objetivo, pero sí honesto. En sus contenidos publican sus afinidades políticas y económicas. Sin embargo eso no impide que sigan siendo expertos legitimados para hacer un análisis de la actualidad.

Youtube, Podcast ¿Qué aportan frente a los medios tradicionales?

Que ya no se venden periódicos como antes no es noticia. Muchos lectores se han pasado a los portales digitales. Ha sido un cambio paulatino del que no se salvan ni los suplementos de fin de semana. La siguiente imagen muestra como los principales diarios y revistas han ido perdiendo tirada año tras año con un mínimo histórico en los datos recogidos de 2018:

Evolución de lectores de prensa. 2018 Fuente: DircomNews

El engaño es pensar que los ejemplares no vendidos equivalen a visitas; por el camino se pierden lectores. Twitter, Facebook, Instagram y el mismo Whatsapp, trasmiten las noticias de forma rápida, casi instantánea con un preview del contenido. Suficiente para darnos titulares y enterarnos de qué está pasando en el mundo a tiempo real sin tener que leer la noticia entera.

Pero a todo esto hay que añadirle un fenómeno nuevo que está alterando profundamente nuestra forma de informarnos.

Los medios tradicionales han ido perdiendo credibilidad a lo largo de los últimos años. La falta de coherencia entre marcados intereses políticos y la reivindicación de una supuesta objetividad periodística, han ido haciendo mella en el lector medio, que ya no sabe en qué creer. A esto hay que añadirle el estallido de las Fake News y la desinformación. Fenómenos recientes que afectan en menor medida a los medios tradicionales pero que están alterando los hábitos informativos de las personas.

El siguiente gráfico está sacado de Google Trends. Muestra el interés sobre el tema de las Fake News. Los datos iniciales coinciden con la campaña a las presidenciales en EEUU y están relacionados con búsquedas sobre Trump. A lo largo de los siguientes meses están relacionadas con el Brexit en el caso de UK o con el proceso independentista en el caso de España.

Interés del tema «Fake news» 2004-2019. Fuente: Google Trends

Recapitulando:

  • Los medios arrastran una crisis de lectores y de credibilidad.
  • Desde hace 3 años hay que sumarle a esa crisis el efecto de las fake news y la desinformación.
  • De forma paralela, aumenta el consumo de podcast y youtubers sobre temas de actualidad.

Hipótesis

Y aquí está mi explicación de por qué están teniendo tanto éxito contenidos de youtubers y podcasters: frente a las Fast News de medios tradicionales y sin contexto, estamos empezando a priorizar el «Slow Information». Mi hipótesis es que estamos alterando nuestros hábitos informativos: ya no aspiramos a noticias objetivas, nos parece algo irreal. Somos sujetos determinados por dónde hemos nacido, cómo nos han educado y nuestra forma personal de ver el mundo. En lugar de noticias objetivas, priorizamos análisis hechos por expertos. No queremos solo estar informados con titulares, buscamos comprender un contexto concreto de la realidad que nos interesa. Queremos saber de dónde viene la noticia, que había ocurrido antes, con qué está conectado, qué consecuencias cabe esperar y cómo afecta a nuestra vida. Y esto no sólo para temas de actualidad.

El Slow Information sería esa información que requiere horas para ser elaborada pero también consumida. Frente a los 5-7 minutos de lectura de un artículo pasamos a los 30 min de escuchar un podcast sobre un tema. A cambio de esa inversión en tiempo, ganamos una visión más amplia del problema, conectarlo con otras áreas de interés y entenderlo con mayor profundidad. Es lo opuesto a lo que he llamado Fast News, esa forma de consumo de noticias que prioriza la velocidad de publicación a la profundidad o el entendimiento, y cuyo objetivo principal es «enterarse el primero».

¿Qué necesidad humana satisfacemos?

He empezado este post hablando de dos proyectos que hemos realizado en El Viaje de Walker este año. En los dos tuvimos que analizar para qué se informaba la gente. La respuesta es la siguiente:

La gente se informa para construir su identidad.

En la consultora utilizamos con frecuencia la categorización de las Necesidades Humanas de Max Neef. Es una alternativa a la pirámide de Maslow y para nosotros supone una herramienta de investigación muy valiosa. Para Neef las necesidades fundamentales son universales e inalterables, se mantienen más allá de las diferencias culturales o el momento histórico. Lo que cambia es la forma en la que se satisfacen esas necesidades (satisfactores) pero no las necesidades en sí.

Las investigaciones revelaron que la gente se informa principalmente, para satisfacer su necesidad de Identidad.

Necesidades fundamentales de Max Neef.

La identidad nos dice quiénes somos como persona, como miembros de un grupo y como grupo frente a otros grupos. Distinción que explicaba Jean Amery en su libro At the Mind’s Limits: Contemplations by a Survivor of Auschwitz and Its Realities. La información nos ayuda a construir esa identidad, sea por nuestra identidad profesional, nuestra identidad política como votantes de un determinado partido, vecinos de un barrio, colectivo concreto, etc.

Para eso utilizamos la información. Cogiendo las teorías de Max Neef como marco, es posible que en el contexto actual las noticias de medios tradicionales sean peores satisfactores de la necesidad de identidad que los podcast, los videos de youtubers o determinadas publicaciones.

Las noticias no ayudan a construir nuestra identidad de grupo, la información sí.

Conclusiones

Necesito más observación y datos para contrastar mi hipótesis, pero todo apunta a que los hábitos de consumo informativo se están modificado hacia una información cocida a fuego lento. Esas labores de investigación que los podcasters sí pueden permitirse frente al periodista tradicional, asfixiado por ser el primero en publicar.

Los especialistas en información van a seguir siendo necesarios, pero de ahora en adelante va a primar más su conocimiento como experto en algo (blockchain, antropología, historia del Imperio Español, economía digital…) que como comunicador. Uno de los informantes a los que entrevistamos lo explicaba así: «Para mis revistas contrato a gente que sea apasionada de un tema y que escriba medianamente bien. Lo más importante es que sea un apasionado del tema, son los mejores expertos. Aunque sean patatas fritas, pero que sea su pasión»

Mejor preguntar al que sabe.

2 respuestas a «Del fast-news al «slow information»»

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