Mamá, no quiero ser feminista

M

Reconozco que estoy un poco confusa. Desde hace un par de años siento que los medios de comunicación, la publicidad, el marketing y las noticias, están empeñados en recordarme de forma constante que soy mujer. Como si fuera el descubrimiento que debe dar sentido a mi vida y dictar cómo debo liberarme, aunque no sepa muy bien si era presa de algo.

Heteropatriarcado, sociedad falocéntrica, machismo, movimiento feminista…

Sé lo que significan como concepto, pero no termino de conectar con ellos.

Ayer estuve en una mesa redonda muy interesante que organizaba Exito Spain en torno a la nueva intimidad femenina. Fue una conversación bastante retadora, con mujeres de distintos ámbitos y opiniones, hablando sobre lo que significa ser mujer hoy y desde dónde están articulando cada una de ellas su postura feminista. Sin embargo, no terminé de conectar con la opinión general.

¿De todas las áreas que construyen mi identidad, tanto peso tiene ser mujer?

Madrileña, socióloga, hija de mi madre, de mi padre, hermana de, profesional, novia, amiga, europea, lectora, doctoranda… ¿Qué peso tiene cada uno de esos rasgos identitarios en la visión que tengo de mi misma? ¿Y por qué deberían tener mi sexo o mi género más peso que el resto de cosas?

¿De qué va realmente el feminismo?

De acuerdo a la RAE supone la igualdad entre hombres y mujeres, pero a día de hoy creo que es necesario cuestionarse si lo que necesitamos es feminismo o si el concepto se nos ha quedado pequeño. Sólo representa a una parte de la población, y dentro de las mujeres somos muchas las que nos cuestionamos si somos feministas tal y como lo están vendiendo los medios.

Cuando me imagino a las feministas pienso en un grupo de wonderwomen armadas que se han convertido en las hembras alpha, esgrimiendo argumentos que arrinconan y anulan en muchos casos a otras identidades de género. ¿Dónde queda la figura del hombre en todo esto? ¿Y de la gente trans? ¿Y de las propias mujeres que no quieren ese papel de liberadas o liberadoras de nada? Ahora que se están destruyendo los modelos femeninos y masculinos tradicionales, ¿dónde encontramos modelos nuevos? ¿Dónde están los nuevos referentes?

Algunas me llamarán hereje y una “mala mujer” por no querer empuñar las armas y unirme a la causa, y quizá me recordarán todas las barbaridades que siguen sucediendo hoy y para las que la única defensa (parece) ser el feminismo: los malos tratos a las mujeres, la ablación de clítoris, el aborto selectivo de muchos países, la falta de educación… Pero es que siento que todos esos crímenes, son tan responsabilidad mía como la de cualquier ser humano.

Seamos HUMANISTAS.

El “todes” y “nosotres” que oigo tanto en la universidad, me parece una cosa artificial y sin significado en el que no me siento incluida como mujer. Prefiero el NOSOTROS, como seres humanos que deben defender la libertad, el respeto y los derechos de cualquier ser humano. Independientemente de su género, sexo, clase, etnia, color, orientación sexual y un largo etcetera.

La RAE dice que humanismo es: (4. m) “Doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos.”

Ahí sí. Esto me resuena mucho más que cualquier llamada al movimiento social por mis tetas o mis ovarios. Quiero que todos los seres humanos tengan derecho a educarse, a ser respetados, a ser amados, a poder disfrutar de su cuerpo y su sexualidad, a no sentirse obligados a definirse ni por su género ni por su orientación sexual, que todos tengamos derecho a sentirnos libres y a buscar nuestro bienestar.

Me siento en deuda infinita con todas esas mujeres como mi bisabuela, primera maestra de la universidad de Granada, que defendieron el voto de las mujeres. Pero también con todas esas mujeres y hombres menos visibles que han contribuido a la igualdad de derechos humanos. ¿Acaso la lucha negra o LGBTI debe ser menos mi lucha porque sea blanca y heterosexual? ¿No estamos hablando todo el tiempo de la igualdad de derechos de los seres humanos?

Necesitamos una visión integradora de los derechos y de lo que debemos perseguir como humanidad, desde acciones reales. Si nos quedamos en meros cambios de lenguaje o en militancias segmentadas, es que en realidad no hemos entendido  la profundidad del problema.

About the author

Patricia Salgado

5 comments

  • No sabría por dónde empezar a contestarte a este artículo. Discrepo hasta el tuétano. ¿De qué feminismo estás hablando tú? No es el que yo conozco. El que yo conozco y practico es integrador y humanista. Todo ello que mencionas está incluido en el feminismo. Los argumentos que estoy leyendo son muy muy manidos, primos hermanos de “ni machismo ni feminismo: igualdad” . En mi opinión (y no digo que sea tu caso porque no me parece en absoluto una persona que habla sin informarse), provienen de gente que no tienen ni idea de en qué consiste el feminismo, ni tienen interés en ello. O que no lo han entendido, o han dado con la rama más radical.

    Como cualquier movimiento revolucionario o de protesta se centra en los temas que atañen a los sectores desfavorecidos que representan. En este caso, las mujeres. Porque sí, estas desigualdades han existido toda la vida, y todavía existen. Mujeres, matizo (porque es probable que no se vaya a entender visto lo visto) como IDENTIDAD no determinada por la biología. En el feminismo, como en otras corrientes, hay ramas mucho más radicales y excluyentes pero yo no me siento representada por ellas y como todos los extremos, no representa a la mayoría ni habla por el movimiento en general.

    Entiendo que no quieras darle mayor importancia a una condición (sexo, raza, nivel socioeconómico etc…) u otra en tu definición como persona o en la definición de tus valores, pero es que valores e identidad no son excluyentes sino complementarios. Adicionalmente, tu identidad es inherente a ti, te condiciona. Aunque tú no quieras que lo haga, la sociedad te condiciona. Elementos externos condicionan tu desarrollo como persona en muchos ámbitos. Si tienes la suerte de vivir en un país más progresista o un ambiente más progresista, seguramente serán condicionantes fácilmente imperceptibles por un ojo poco acostumbrado. Pero en mayor o menor medida, la sociedad te condiciona por tu identidad. Te condiciona por ser mujer, o por tener la piel de distinto color, o por situarte por debajo del umbral de pobreza. Porque no todos son “humanistas” y toda esta mierda existe. Existen comportamientos discriminatorios y violentos específicos para cada grupo desfavorecido que te he comentado. Muy específicos y muy concretos. Y se trata de visibilizarlos para concienciar, prevenir y erradicar. Cada movimiento se ocupa de un colectivo en concreto. ¿Deberíamos de pedir disculpas porque el feminismo se haya puesto tan de moda? Porque lo único que lamento al respecto es que se pueda llegar a entender tan mal por no profundizar en él (prefiero pensar que es por eso), como de hecho sucede a todas horas.

    Todo esto te lo digo sin acritud. Mis debates nunca son amargos, sino que intento que me enriquezcan. De hecho, nunca inicio un debate en estos temas pero escribir me ha dado la posibilidad de expresarme con calma y ordenando mis ideas. Espero que se haya entendido.

    ¿¿No es posible que seas feminista y tú sin saberlo?? En fin… JUST SAYING

    • Hola Fani, gracias por tomarte el tiempo de leer mi post y luego de respoderlo.

      Estoy de acuerdo en buena parte de tus argumentos, y los comparto de pleno. El problema no es el feminismo en sí y la búsqueda como dices, de la igualdad de derechos en un colectivo que ha sido históricamente marginado. El problema de mi post son dos:

      1) EL feminismo que nos venden los medios, donde no se proponen nuevas identidades ni se permite recuperar las identidades de género que funcionaban y eran legítimas (en la medida en que no establecían relaciones de poder).

      2) La confusión que existe en torno al concepto de feminismo y lo que se entiende por igualdad. No sé hasta qué punto son reivindicaciones que debería hacer sólo una parte de la población, cuando son reivindicaciones que deberíamos hacer por el bienestar de todos.

      Lo bajo con un ejemplo concreto, las bajas por maternidad o la racionalización de los horarios. No creo que deban exigirlo solo las mujeres, así parece que la sociedad nos está haciendo un favor a nuestra condición marginada de tener que parir (nota la ironía de mis palabras). La conciliación es una demanda que deberíamos hacer a nivel social independientemente de ser mujeres u hombres, empleados o jefes. Es una medida que apuesta por el cuidado de la familia, sí, pero también por la productividad, efectividad profesional y bienestar en el trabajo.

      Y ahora con permiso, explico algunas puntualizaciones que haces en el texto:

      “ni machismo ni feminismo: igualdad”

      Efectivamente, si de verdad tenemos igualdad, real, que se traduzca en prácticas que aseguren que esa igualdad se produce de forma efectiva; ¿No estaríamos cumpliendo con el objetivo del feminismo? (recordemos: la igualdad entre hombres y mujeres)?

      “En mi opinión (y no digo que sea tu caso porque no me parece en absoluto una persona que habla sin informarse), provienen de gente que no tienen ni idea de en qué consiste el feminismo, ni tienen interés en ello. O que no lo han entendido, o han dado con la rama más radical.”

      Ése es uno de los problemas. El feminismo es plural y se construye desde muchas voces e interpretaciones distintas. Por eso es necesario acotar lo que queremos decir con él y en qué debe traducirse: en prácticas sociales y políticas. Mi interpretación personal es que se deben proteger los derechos, la igualdad y la libertad; independientemente de características biológicas o sociales. A veces se generan prácticas que parecen feministas pero no lo son; no persiguen una verdadera igualdad y se dan casos en que ser mujer negra supone tener menos derechos que una mujer blanca, o que ser mujer negra rica significa tener más derechos que una mujer blanca pobre; porque ahí entran otros condicionantes de desigualdad como es la clase económica.

      “la sociedad te condiciona por tu identidad.”

      Totalmente, diría que es imposible construir la identidad al margen de la sociedad. Estamos inmersos dentro de un sistema cultural. No somos humanos sin cultura. Uno de los antropólogos que han estudiado el papel de la mujer en las sociedades primitivas fue Evans Pritchard (La femme dans les societés primitives et autres essais d’anthropologie sociales) Una de las cosas que dice este señor es que no se podía juzgar las desigualdades entre hombres y mujeres desde la visión de las mujeres contemporáneas, eso habría sido una visión etnocentrista sesgada que se habría perdido la posición clave que jugaban las mujeres en la sociedad: mantenimiento del hogar, gestión, y relación de la familia con los dioses.

      Perdona el rollo, estoy de acuerdo contigo en cómo nos condiciona la sociedad, pero para juzgar las desigualdades sociales hay que conocer muy bien los mecanismos sociales y cómo operan en cada contexto cultural. Por ser mujer mi sociedad me ha condicionado a ser más empática, a tener menos problemas para expresar mis emociones, mi fragilidad. Me ha dado permiso para cuidar de otros…cosas que han sido vedades a los hombres, que también han sido condicionados pero en otra dirección.

      Por eso en mi post hablaba de que hacen falta nuevos referentes, más modelos de científicas (que ya las teníamos, sólo necesitaban ganar visibilidad) y más referentes de padres de familia que asumen las tareas del hogar como propias, o que ahorran toda la vida para los estudios de sus hijos, o que pasan la tradición del artesano a sus hij@s (también existían esos modelos, no todo han sido machos alpha).

      “¿Deberíamos de pedir disculpas porque el feminismo se haya puesto tan de moda?”

      No deberías pedir disculpas por nada, esto es sólo mi post, es mi opinión personal basada en mi experiencia. Y estoy abierta a posicionarme desde otros puntos si mis reflexiones me llevan ahí.

      “Todo esto te lo digo sin acritud. Mis debates nunca son amargos, sino que intento que me enriquezcan.”

      Gracias!! Yo también creo que el debate enriquece y es MUY sano. Es precisamente la herramienta de la que disponemos como humanos para entendernos mejor, acercar posturas e ir evolucionando como sociedad para mejorar el bienestar de las personas.

      P.

      • Coincido contigo en la gran mayoría de puntos. El problema de la desigualdad es algo mucho más profundo y estructural de lo que nos venden los medios. Es un concepto que se ha prostituido pero no desde el movimiento sino desde agentes externos.

        En prácticamente todas tus respuestas me siento identificada,. Lo que no me permite suscribir tu postura es que pasas por toda esa argumentación evitando adjudicar esas ideas a movimientos que, de hecho las defienden, como el feminismo.

        El feminismo tiene en cuenta que hay otros condicionantes que agravan la discriminación hacia la mujer, desde la raza al nivel socioecónomico pasando por otras variables sociodemográficas. Y son problemas de los que no se abstrae, y para los que pide cambio. Son problemas de índole general. Van mucho más allá del rol de la mujer pero también se relacionan con éste. El feminismo tiene en cuenta que el problema es estructural y de raíces profundas. Tiene en cuenta que el hombre es parte de la solución. También tiene en cuenta que la discriminación por los roles tradicionalmente impuestos a mujeres implican necesariamente roles impuestos a hombres. De nuevo, repito, al menos el feminismo que yo conozco y practico. También estoy de acuerdo en que hay que juzgar todo en su contexto, pero no implica que tengamos que mirar hacia otro lado o no tener en cuenta lo que viene pasando siglos y siglos. No como un cartilla de ajuste de cuentas sino como referencia para comprender nuestra herencia cultural y trabajar para una igualdad de género.
        Sin embargo, entiendo que emplear esfuerzos en cambiar el lenguaje en pro de una igualdad no es una prioridad, aunque sí pienso que la forma de hablar define nuestra forma de concebir el mundo y es muy importante. También que estas pequeñas cosas son las que sostienen la gran pirámide del patriarcado, por mucho que términos como ese provoquen urticaria a más de uno. No le resta un ápice de veracidad al argumento, pero no es una medida urgente y desde luego está haciendo un flaco favor a esa gente que malentiende el feminismo. Pero eso no es culpa del movimiento, es culpa de los gobiernos y de dónde ponen el foco.

        Por otro lado en tu post hay frases lapidarias como “me van a llamar mala mujer y hereje”, “seamos humanistas” o la imagen que te formas cuando piensas en feministas, que , incluso con el contexto que has dado en tus comentarios, sigo sin compartir ni entender.

        Un placer hablar contigo 😉

By Patricia Salgado

Sobre mi

Socióloga especializada en investigación de mercados, trabajando en marketing digital desde 2009.

Mi especialidad es el análisis del comportamiento de las personas a través de herramientas digitales.

Utilizo el blog para reflexiones personales, notas y apuntes.

Puedes encontrar mi experiencia profesional en Linkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies