Lo que la sociología no puede explicar

L

Cuando sales de la carrera tienes la cabeza amueblada de una determinada manera. Te plantas en el mundo viéndolo como te han enseñado los últimos 5 años: todo es sociología, o política, o economía, o circuitos, o máquinas programadas para hacer algo.

Y los primeros años después de haberte licenciado, sigues justificándolo todo desde esa óptica única que te da ser ingeniero, o sociólogo, o médico. Lo que eres y tu forma de ver el mundo son la misma cosa, es parte de tu identidad.

Pero llega un día en el que te das cuenta de que esa identidad no deja de ser un traje que, o se te ha quedado pequeño o ya no vale para que estés cómodo en todos los contextos, porque no vale para explicar todo lo que ocurre a tu alrededor. Algunos hechos necesitan otras herramientas para ser comprensibles.

Pongamos un ejemplo, el tema pareja.

La sociología dice, que por lo general acabamos con nuestros pares. Nos ayuda a entender que la movilidad social es muy reducida y que acabamos con personas más o menos con el mismo nivel cultural que nosotros, un contexto socioeconómico similar y con unos valores compartidos. Es cero romántico, pero en términos de supervivencia es muy exitoso. Asegura que la pareja reduzca fricciones, protegiendo la estabilidad a largo plazo.

Sin embargo, hay cosas que no puede explicar. Como por ejemplo que nos sintamos atraídos por símbolos culturales: las camisas de leñador, las gafas, los tatuajes, las chicas que visten con zapatillas de correr y vestido, las sudaderas negras con capucha o los vaqueros pitillo. Eso lo explica muy bien la antropología. Elegimos a gente que mediante su atuendo nos deja claro que pertenece a la misma tribu que nosotros, que tenemos un universo de referencias culturales compartidas: Muchachada Nui, el Primavera Sound, los libros de Palahniuk, Kubrick, Uniqlo y los documentales del In-edit.

Pero incluso con la sociología y la antropología, hay factores que no pueden explicarse.

Como por ejemplo, cruzar una sala entera sólo para presentarte a un extraño. Como un tren directo hacia otro tren en marcha a 300km/h y yendo por la misma vía. La colisión se produce antes siquiera de que salten las alarmas o de que dé tiempo a huir.

¿Cómo explicar eso? astrología, física, religión, o química.

(Esperemos que no haya heridos).

About the author

Patricia Salgado

Add comment

By Patricia Salgado

Sobre mi

Socióloga especializada en investigación de mercados, trabajando en marketing digital desde 2009.

Mi especialidad es el análisis del comportamiento de las personas a través de herramientas digitales.

Utilizo el blog para reflexiones personales, notas y apuntes.

Puedes encontrar mi experiencia profesional en Linkedin

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies